Con la llegada del verano el cuidado del jardín debe incrementarse. Las altas temperaturas y las condiciones climáticas pueden resultar demasiado duras para nuestras plantas. Con esta serie de consejos, todo estará bajo control:

  • A la hora de regar, es importante procurar hacerlo en las horas más frescas del día. De otro modo, el calor de los rayos del sol evaporará gran parte del agua antes de que esta cumpla su cometido. Para conseguir un riego constante, programado y evitar olvidos, instalar un sistema de riego automático puede ser la solución. Aporta más agua si la planta está a pleno sol o si está expuesta a los vientos.

    A la hora de regar, Vivero Flora Vitae le puede ayudar

  • Procura dejar las mangueras a la sombra. Las altas temperaturas pueden deteriorarlas, creándose grietas y deformaciones.
  • Las partes del jardín que estén permanentemente expuestas al sol deben ser regadas a diario.
  • Si decidimos añadir plantas nuevas al jardín en pleno verano, hay que tener en cuenta que necesitan mucho más riego que las que llevan tiempo en el jardín. En la temporada posterior a su plantación, son especialmente frágiles, por lo que cualquier cuidado debe ser máximo.
  • Si tenemos árboles en el jardín, estos necesitarán un riego abundante al menos una vez por semana. Los excesos de agua tampoco son buenos. Anegar una zona del jardín por miedo al calor puede ocasionar que las plantas se pudran por la humedad.
  • En la última semana de verano puede resultar conveniente fertilizar árboles, plantas y césped. Con ello conseguiremos reforzar las defensas del jardín para el siguiente invierno.
  • Para muchas especies de planta, el verano es la estación de más actividad. Por ello, si las tenemos constantemente abonadas, apoyaremos su crecimiento y floración.
  • La calidez del ambiente puede propiciar la aparición de plagas y hongos. Por ello, tendremos especial cuidado usando fungicidas e insecticidas.
  • Hay que tener cuidado con los árboles plantados junto al césped. Si el agua del riego del césped sumada al agua del riego del árbol es excesiva, sus raíces podrían pudrirse y el árbol, morir.
  • Por regla general, el césped necesita 20 ó 30 minutos de aspersión diaria.
  • Si el sol pega con fuerza no es conveniente cortar el césped demasiado corto, pues podría quemarse.